Luz sobre una vieja roca

Planeta Tierra

Soñar vivir en un estado de sedación intermitente y ser una observadora privilegiada que no es afectada ni por la enfermedad ni por la tristeza. Estar y no estar, a voluntad, para evadir el sufrimiento, para tener un poder omnipotente. Dominar el espacio y el tiempo, ser eternamente feliz, frente a lo temporal, en oposición al dolor.

Saturarse de placer, de constante y plena satisfacción, sentir mucha alegría y saciarse de belleza, embriagarse, saborear alimentos dulces y deliciosos: vivir extasiada y que la vida sea un orgasmo incesante que culmine cada tres horas. Desear todo esto y conformarse con tener algo de fuerza para tomar distancia de los hechos, de todos los hechos, y que sea suficiente, que sea un logro, aceptar las cosas tal y como son.

Comprender lo que hay, sin ser engullida por una pena abismal, sin ser abatida por la descomunal fuerza de lo real.

Desprenderse de palabras que sentencian lo que pasa desde la ausencia de conocimiento de lo que pasa, abandonando adjetivos como justo o injusto para catalogar una nada eterna o un todo transitorio. Si todo es temporal, si todo es nada porque lo será ¿No es absurdo que la nada o los fenómenos temporales valoren la nada o a los fenómenos temporales?

En el instante, en la sucesión de instantes, el pasar del tiempo lo va volviendo todo irrelevante. Se manifiesta y es, todo lo que puede ser, y deja de ser bueno y malo porque todo lo que existe no son más que simples hechos que se suceden sin más. Y se va tejiendo y se va haciendo guiñapos lo real y también lo imaginado por lo real.

Y el inmenso ser que lo conforma todo no es más que un vacío por el que transcurren, como un destello perdurable, la vida y los eventos que vienen desde el origen, desde antes del hombre y desde el hombre. Y esta vieja roca sostiene la existencia llevando sobre sí tierra y piedras que mantienen, de manera temporal, consciencia. Piedras de las que nace historia y que avanzan y son el futuro en el que la Tierra gira inerte y sola, junto a más piedras, que seguirán orbitando, alrededor de una luz moribunda, y que tuvieron un nombre y, tal vez, vida y consciencia.

¿Qué sentido, qué finalidad tiene estar, pensar, sentir, observar y ser consciencia que estará solo un instante sobre esta vieja roca?

Publicado por Adrenalina

Alter idem

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